El proyecto

¿Tiene sentido un proyecto acerca de herramientas TIC en pleno siglo XXI? ¿Es necesario disponer de un vademécum digital donde poder encontrar de forma sencilla determinadas herramientas, tutoriales y casos de uso? ¿Tiene sentido un proyecto que, en sus inicios pretende ser colaborativo en un contexto en el que lo que prima en educación es el «divide y vencerás» o, simplemente, el «dejar de ser tonto compartiendo mientras otros trincan»?

 

Yo creo que sí. Si no fuera así no abriría este proyecto. Un proyecto destinado a ser un espacio de consulta y, también perdición para todos aquellos que lo prueban todo en sus aulas. No es un proyecto en el que, al menos por mi parte, tenga una mayor intención que, dentro de mis posibilidades, devolver todo aquello que llevo aprendido gracias a los demás. No me planteo, al igual que nunca lo he hecho, un proyecto basado en el retorno hacia mí. Y eso es algo que sí que quiero que quede claro desde el principio. NO ES UN PROYECTO NI PARA FIGURAR NI PARA SACAR DINERO. Otra cuestión es que, al ser un proyecto sobre herramientas, se puedan incorporar herramientas de pago o se admitan colaboraciones, tanto de docentes como de empresas porque, al final, esto dista mucho de ser un proyecto ideológico.

 

En un momento en que la educación se basa en aparentar, salir en los medios o, simplemente en decir que uno es un gran experto por tener miles de seguidores, este proyecto pretende ser un espacio para volver a lo que una vez fue la educación 2.0. Un modelo alejado del espectáculo y cuyo único objetivo era hacer las cosas por el simple hecho de hacerlas.

 

Dedico este proyecto a todos los que nos han abandonado en los últimos años. A todos aquellos que todavía creen en que, tras el trampantojo pueden abrirse ventanas y ventilar y, por qué no decirlo, a todos aquellos cientos de miles de docentes que, dentro o fuera del aula, intentan hacerlo lo mejor posible con los recursos de que disponen. Y también a todos aquellos a los que les interesa la educación en mayúsculas.

 

No sé si el proyecto tendrá o no mucho recorrido. No va a depender solo de mí porque, aunque cada vez soy menos de esperar, creo en la existencia de más personas con ganas de echar una mano que personas que solo miran por ellos. Y eso que, como he dicho en más de una ocasión, parece que no nos estén dejando otra que promocionar el egoísmo.

 

Si alguien quiere colaborar en el viaje será bienvenido. Si alguien solo quiere pasarse por aquí, también. Un proyecto sin ninguna obligación y que puede tener su sentido. O quizás no lo tenga y sea algo que solo se entienda desde mi manera de ver las cosas.